#6 Comer pupú
Este es uno de los mayores y más molestos misterios. Los perros se comen su pupú, el pupú de otros perros, las madres se comen el pupú de sus cachorros (tu mamá nunca te quiso tanto como para hacerlo, o sí?). Podrían comer pupú todo el día si se les permitiera.
Mucho tiempo atrás, cuando los perros eran salvajes y vagaban las llanuras en lugar de pasear dentro de pequeñas carteras, los depredadores podían encontrar la guarida de un perro detectando el olor de sus heces, especialmente aquellas dejadas por indefensos y suculentos cachorros. El olor de las heces de cachorro es muy particular debido al alto contenido lácteo en éstas, lo cual las convierte en el equivalente en pupú de una delicia suiza. Así, para eliminar la evidencia y mantener alejados a los depredadores, mamá se las comía. No sabemos por qué no las enterraban y ya, pero no estamos aquí para juzgar.
Sea como sea, esta tradición se mantiene aún en perros que han habitado en la comodidad de hogares humanos por generaciones. A veces las tradiciones simplemente funcionan así, no sabes por qué tú y tus amigos se chocan la mano cuando celebran algo, simplemente lo hacen porque eso es lo que la gente hace.
Otras explicaciones para esta conducta incluyen aburrimiento (imagina estar tan aburrido que comer tu propio pupú parece una forma divertida de matar el tiempo—házle un favor a tu perro y lánzale un juguete) y limpieza en general. Esta última es especialmente cierta si el perro está confinado en un espacio reducido, porque dejar las heces por ahí sería desagradable, no?
Consigue más información sobre este hábito en el artículo Comer popó es un hábito muy común que puedes corregir.
#5 Olfatearse los traseros entre sí
Así como cada humano tiene un rostro único, cada perro tiene un hedor único en su ano. Si alguna vez te has preguntado por qué los perros se huelen el ano entre sí, deja de hacerlo. Ellos no necesitan ver un rostro, sólo oler un ano.
Sin embargo, no hacen esto porque deseen oler los restos de gases o heces allí. Los perros poseen dos glándulas alrededor de su ano, y sacos que emiten un fluido. Estas cosas le dicen al otro perro todo lo que necesita saber; el sexo del perro, cuán saludable es, cómo es su dieta, e incluso su estado de ánimo.
Si crees que exageramos, ten en mente que el sentido del olfato de un perro es 100.000 veces más sensible que el nuestro. Para ellos hay toda una autobiografía escrita en el ano de ese otro perro.
Por cierto, esas glándulas son la razón por la cual arrastran sus traseros en el piso. En condiciones normales, cuando un perro defeca, se supone que la fuerza empleada vacíe los sacos anales. No obstante, algunas razas (usualmente las pequeñas) no pueden vaciar los sacos, por lo que se ven impactados e irritados. Un veterinario o estilista canino puede hacerlo.
#4 Dar vueltas y vueltas antes de echarse
Siglos de evolución han estampado de forma inevitable la técnica de girar antes de echarse en el repertorio genético de todos los perros, causando que se vean como si trataran de asegurarse de que sus traseros siguen pegados antes de dormir. Sí, una vez más, un resto evolutivo hace que tu perro se vea retrasado.
Durante sus días salvajes, cuando no tenían alfombras ni camas acolchadas donde dormir, girar unas cuantas veces aplanaba el pasto alto. Ello cumplía el doble propósito de hacer el área más cómoda y de ahuyentar cualquier criatura no deseada como serpientes y semejantes que los pudieran lastimar mientras dormían.
Resulta que girar además es una excelente forma de regulación de temperatura. No sólo elimina el pasto alto y los deshechos de un espacio de tierra, sino que expone una capa de tierra más fría. En condiciones de clima árido, cuando no está disponible un charco de barro o algún tipo de almohada canina con aire acondicionado, esta diferencia de temperatura puede resultar invaluable para la comodidad del animal.
Sí, el hecho de que un charco de barro sea considerado como un lujo en el mundo canino nos entristece un poco, pero no tanto como la ingesta de heces.
#3 Lamer
Bien, ésta es una de las cosas que simplemente aceptamos de los perros, e incluso puede llegar a gustarnos a pesar del hecho de que no haya ninguna razón obvia para ello. ¿Por qué te lame tu perro? ¿Por amor? ¿Preparando el terreno para una matanza carnívora? ¿Por qué tu piel secreta una sustancia que los excita?
Aunque esté destinado a disfrutar una vida de responsabilidad como un perro lazarillo, o una vida de vergüenza como un accesorio de cartera, la primera cosa que se le presenta a todo perro desde que sale del vientre de su madre es la lengua. Los perros inician su vida siendo lamidos y continúan esta tradición desde ese momento.
Las madres caninas lamen la sangre del parto de sus cachorros y continúan acicalándolos a lo largo de su desarrollo. Los cachorros de lobo lamen las caras de sus madres para que regurgiten comida para ellos (de hecho, nosotros tenemos la misma reacción cuando los niños lamen nuestra cara).
A medida que crecen, lamer se convierte en un gesto de sumisión. Los individuos menos dominantes de la jauría lamen a los perros alfa, lo cual le da un giro al asunto de los “besitos de perro”. No significa que le agradas, significa que lo puedes aplastar si lo deseas y se está sometiendo a tu voluntad.
Si el perro se lame a sí mismo, no significa, según la lógica de arriba indica, que se esté autodeclarando magnífico, sino que puede padecer de alergias o dolor. Dado que los perros instintivamente lamen heridas para limpiarlas, también lamen cualquier punto adolorido como articulaciones lastimadas o semejantes.
Ah, y así como con la ingesta de pupú, es completamente posible que el perro sólo esté haciéndolo por aburrimiento o nerviosismo, el equivalente canino a morderse las uñas. ¡¡Consíguele un hobby a tu perro!!
#2 Mover la cola
Una cola en movimiento puede significar muchas cosas distintas. Es como sonreír a tiempo que sostenemos un cuchillo. Si lo hacemos mientras posamos para la foto con nuestra torta de cumpleaños, generalmente está bien. Si lo hacemos sobre el cuerpo sedado del cartero, podríamos estar dementes. Es lo mismo en este caso; los pequeños detalles influyen.
Mientras las mayoría piensa que una cola en movimiento significa que el perro está feliz, la posición de la cola importa mucho más que el movimiento en sí. Cuando la cola está baja y curveada (en forma de “U”) y se mueve lentamente, todo está bien. Si la cola está más alta o arqueada sobre la espalda, el perro está sumamente interesado, y puede incluso estar molesto por algo.
Así, un perro puede expresar mucho con su cola, y el moverla parece ser ante todo una forma de comunicación. Filma a tu perro en casa estando solo y notarás que no moverá su cola muy seguido; no en la forma como la mueve cuando te saluda a ti o a otros perros. Los perros son animales sociables, la comunicación es muy importante y la cola funciona como una pequeña y peluda bandera que puede ondear para enviar señales a los demás miembros de su jauría.
Por cierto, lo mismo aplica para cuando colocan la cola entre las patas. Se piensa que es una señal de sumisión (lo opuesto a un perro agresivo que levanta su cola tanto como puede, como fue mencionado anteriormente) debido a que básicamente el perro se está haciendo a sí mismo más pequeño al “desaparecer” su cola y bajar sus orejas.
#1 “Montar” tu pierna
Probablemente la conducta más extraña y molesta de nuestros mejores amigos. ¿De verdad creen que nuestra pierna es un objeto sexual? No tiene sentido, ya estarían extintos si fueran tan malos diferenciando entre una hembra y una pierna humana.
La verdad es que tu perro no hace esto porque tenga ganas de “pasar un buen rato”. Si esto fuera así, la conducta disminuiría cuando el perro está esterilizado, y el porcentaje de hembras que lo hacen sería prácticamente inexistente.
Entonces, ¿por qué lo hacen? Todo se trata de dominancia. Te informamos que para tu adorable perrito toda la vida gira en torno a la jerarquía. Ellos se “montan” unos a otros para establecer dominancia sobre miembros de menor jerarquía en la jauría. Nadie monta al perro alfa sino a los de menor rango.
Entonces, adivina qué significa el hecho de que tu perro “monte” tu pierna…. Correcto, literalmente te está convirtiendo en su subordinado.
Fuente: cracked.com
Traducción: QuieroMascota.net